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Leer másInstantánea: 7 preguntas sobre teatro en estos tiempos que corren.
Horacio Almada Anderson
55 años / México, Ciudad de México
Lugar principal de trabajo (País, estado, ciudad): México, Ciudad de México
Oficio: Director de escena, profesor de teatro
¿Cómo iniciaste dentro de la disciplina teatral? ¿Por qué decidiste dedicarte a ella?
Un día llegué a casa de José Luis Ibáñez -yo no sabía quién era- con Arturo Aldama, un amigo compañero de la preparatoria. Desde ese momento, un 18 de marzo de 1983 decidí, sin reservas y sin saber por qué, que me dedicaría al teatro.
¿Qué preguntas siguen alimentando tu práctica? ¿Qué anhelos tienes por vivir dentro de las artes escénicas?
¿Qué hago ahora? ¿Qué necesita/quiere el espectador? ¿Qué quiero y cómo lo quiero? Si yo fuera el primer espectador, ¿qué quisiera escuchar/ver en este espectáculo?
Mi vocación por la docencia es tan poderosa como la de la actuación o la dirección. Quiero pasar lo que en mi vida me ha enseñado el teatro. Comunicar la pasión que implica, la disciplina que se requiere.
Anhelo un mundo con más teatro, que sea escuchado y visto por más espectadores, para que nos enseñe, nos muestre, nos revele… y seguir haciéndolo
Describe tu quehacer teatral en tres palabras. ¿Qué hace de tu forma de habitar el teatro una práctica singular y distinta a las demás?
Pasión, disciplina, rigor.
Creo que la perspectiva de todo en la vida es particular y subjetiva. Uno puede dar lo que tiene, al final nadie lo tendría como yo (lo que tenga y comparta). Eso lo vuelve siempre particular, siempre único, si se juega con honestidad y humildad.
¿Cuál consideras que es la importancia del teatro en este momento histórico?
Más que en ningún otro momento que me ha tocado vivir, es más urgente la comunicación, la identificación, la creación de comunidad.
¿Qué crees que debería cambiar en nuestro modelo teatral?
Todo, todos los días. Así como cambiamos nosotros, como cambia la cultura que nos cobija, la realidad que -como el mar- siempre es el mismo, siempre re-iniciado.
¿Qué le deseas a la siguiente generación de hacedores teatrales?
Que lo hagan con entereza, con honestidad, con urgencia. Que se comprometan con la verdad y con los deseos de armar comunidad.
Si el teatro es el arte del encuentro con el otro ¿cómo enfrentas la emergencia que vivimos ante el COVID-19? ¿Qué deseas que ocurra cuando volvamos a estar juntos?
Deseo que estemos juntos ahora. El teatro se transforma, puede cambiar, modificarse, reinventarse para estar unidos, para compartir espacios y tiempos. Para ser uno y poder ser otros. ¿Para qué esperar? Re-unámonos hoy.
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