La presente edición del Festival Internacional de Teatro Universitario está enmarcada en el Año Iberoamericano de las Artes Escénicas, cuyo lema es “Escenas de la diversidad”, con el objetivo de conmemorar, celebrar y destacar el impacto positivo del circo, la danza, el teatro y las artes vivas en nuestras sociedades, promoviendo el diálogo, la reflexión y una Cultura de Paz en los veintidós países del Espacio Cultural Iberoamericano: Andorra, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Uruguay y Venezuela.
El Año Iberoamericano de las Artes Escénicas es una iniciativa impulsada en la XXIX Cumbre Iberoamericana celebrada en 2024 en Cuenca, Ecuador, con el respaldo de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Programa Iberescena, que tiene como misión promover el intercambio, la creación y la profesionalización de las Artes Escénicas Iberoamericanas, estimulando su circulación, coproducción, investigación y difusión.
Así, el 32 FITU se suma a esta celebración compartiendo su visión y líneas de trabajo como un espacio que defiende y proyecta la escena joven iberoamericana. Desde la experimentación y el impulso a lenguajes emergentes, hasta el encuentro intergeneracional que nutre la memoria y la transmisión de saberes; desde la expansión hacia territorios híbridos que cruzan disciplinas, hasta el compromiso con las problemáticas urgentes que atraviesan nuestras sociedades; y siempre con la colectividad como horizonte para tejer redes y sostener comunidades creativas. De esta manera, el FITU dialoga con el espíritu de esta conmemoración, en la que participan grupos y compañías de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, España, Portugal y como anfitriones y participantes, México; reivindicando el teatro como un territorio de libertad, pensamiento crítico y resistencia frente a la lógica de lo útil, y reafirmando su papel en la construcción cultural iberoamericana.
Mensaje oficial
En esta ocasión, la dramaturga, actriz, directora de teatro y cineasta guatemalteca Evelyn Price escribió el mensaje oficial del Año Iberoamericano bajo el título “Geografía del encuentro”. El texto fue seleccionado a partir de una convocatoria abierta publicada en 2024. Con sus palabras, la creadora destaca la importancia del espacio escénico como lugar de encuentro y comunidad y cómo la representación y la conexión en la escena iberoamericana nos permite imaginar un futuro más inclusivo y digno, entre otras cosas, para honrar la riqueza étnica, lingüística, cultural, funcional, sexual y de género que atraviesa nuestras sociedades.
Geografía del encuentro
Una de las primeras cosas que aprendemos en las artes escénicas es a ocupar el espacio. Aprendemos a saber con exactitud dónde estamos, cómo comenzar, cómo desplazarnos y hasta dónde llegar. En ese proceso, entendemos que nuestros límites, esas líneas reales o imaginarias, no sólo demarcan la frontera de lo que hacemos en escena, sino también de lo que somos capaces de imaginar. Pero ocupar el espacio no es un acto solitario: es propiciar un encuentro. Cada obra, cada gesto, cada palabra extiende el escenario hacia el público y refuerza el sentido de comunidad. En Iberoamérica, nuestras escenas son espejos de una diversidad cultural y geográfica que trasciende fronteras y refleja las voces, los paisajes y las historias de quienes nos rodean. Al igual que en la naturaleza, donde cada elemento dialoga con los demás para formar algo más grande, en la escena buscamos celebrar esa conexión, esa riqueza que surge de lo plural. Aunque las interpretaciones sobre la evolución de la vida son tan diversas como los caminos de la imaginación, podemos coincidir en que la diversidad siempre ha sido un signo de crecimiento y posibilidad.
El filósofo argentino Rodolfo Kusch hablaba de la diferencia entre «ser» y «estar». El «ser» busca lo fijo y universal, mientras que el «estar» refleja una existencia situada, cambiante y en relación con el mundo. En nuestras artes, esta distinción se convierte en oportunidad: ser en la escena es estar en transformación; ser en la escena es que yo sea en ti y que tú seas en mí; ser en la escena es residir en lo múltiple. Para quienes hacemos teatro, danza, circo, artes vivas y participamos de la interdisciplinariedad, la escena es el espacio sin pre-supuestos, el mármol en el que cabe cualquier forma: un lugar para pensar, para reír, para exponernos y para encontrarnos. Es también un espacio en el que el público no es un observador, sino un participante que, con su presencia, completa el mapa de significados que trazamos en conjunto.
Diversificar la escena es una cuestión de representación, pero también un principio fundamental para honrar la riqueza étnica, lingüística, biológica, cultural, funcional, sexual y de género que atraviesa nuestras sociedades. Decía Eduardo Galeano que “somos un mar de fueguitos”, y no hay dos fuegos iguales. Así es la escena: un mosaico vivo en el que cada cuerpo, cada voz y cada historia enriquecen el todo. Preguntémonos, entonces, cómo podemos unirnos, cómo nuestras llamas pueden encontrarse y nutrirse mutuamente. Sigamos creando, imaginando y celebrando el encuentro, porque en esa diversidad no solo hallamos abundancia, sino también la chispa que nos conecta y nos permite imaginar un mañana más digno.
Evelyn Price
Dramaturga, actriz, directora de teatro y cineasta guatemalteca