×

Día: 1 de septiembre de 2020

Destierros

Mi cuarto

Destierros

Es difícil. Hoy se salió Raúl (Yago) del proyecto. Fue una decisión repentina. Pienso que fue resultado de lo que pasó el fin de semana. Pienso si fue por lo que pasó el fin de semana, pienso si fue por Paty o por que no pudo conciliar. No sabemos si siga Dania (Emilia), ella lo tendrá que decidir. Es un duelo para los que nos quedamos. Ninguna decisión es buena ni mala, sencillamente es. Trataré de no hablar de los argumentos, es más importante lo que implica. Hace dos semanas estábamos muy contentos tomando las fotos, yo casi me caigo de su muro, luego una semana después fue la confrontación y luego la ruptura. Me pregunto si era el ciclo natural del proyecto, pienso en todo el trabajo que hizo, lo que implicó proponer el proyecto a teatro UNAM, las juntas ensayos, mostrar escenas, conceptos y justo, antes de arrancar, viene el fin. La semana pasada Raúl (Yago) le decía a Paty que tenía que matar la figura del padre, acto seguido él ya no está en el proyecto. La dirección del proyecto terminará siendo una creación colectiva entre Paty y yo, ahora si no estoy en mi lugar común. Estoy nervioso, emocionado y triste. Me da nostalgia. Cuando haces una obra creas familia. Recuerdo el proceso de Destierros, el pasado y me da nostalgia de lo que era entonces, el mundo, pienso en el inicio de esto y también se vuelve nostalgia ¿Por qué todos los pinches vergas recuerdos terminan siendo nostalgia? Tengo más responsabilidad, cuando estaba Raúl me sentía cómodo, ahora sé que una obra depende tanto de mi como de Paty, eso miedo, es un gran viaje. Inicia otra etapa del proyecto. Ya no puedo llorar, hace mucho que no lo hago, a moco tendido, como hoy, como Paty lloró, porque ella sí que llora. La última vez que lloré fue dos semanas después de que mi amiga Abril se murió, me guardé el llanto dos semanas, salió en una discusión.

Anónima

Frente a la ventana, en el encierro

Anónima

Hay en una mujer una mirada que se amplía hacia adentro

hay un horizonte inalcanzable que se observa desde la ventana que da hacía un muro. 

Esa mujer piensa en sí misma y en otra, que desde ese otro lugar pide ayuda. 

Ella lo siente y lo vive dentro de sí. 

¿Has pensado, tal vez que el día de mañana pueda ya no estar?

Qué fue lo que le pasó a esa mujer que se perdió en la inmensidad del mar 

Ese mar que se veía dentro de sus ojos. 

Por qué se perdió en la inmensidad de ese monstruo y naufragó sin rumbo. 

No vio el faro.

No vio tierra.

Se perdió en las aguas, que se la tragaron y regresaron al canal olvidado de los márgenes de la ciudad. 

Un cuerpo flotando, con las vestiduras llenas de ramas y flores que encontraba a su paso. 

Como si la naturaleza hubiera celebrado el acto fúnebre a la muerta. 

¿Pero quién es esa mujer que no tiene nombre, ni una identidad que la haga ser persona, sólo cuerpo?

Podría ser yo que estoy escribiendo detrás de esta computadora, o podrías ser tú que me escuchas detrás de otra pantalla. 

La he nombrado Desdémona, que significa desdicha. 

Pero ella no lo sabe, ahora sólo es cuerpo sin alma. 

Una cosa, dicen algunos… 

Una desgracia, dicen otros…

Un acto de barbarie dicen los encabezados, que aun así publican su imagen para acabar de asesinarla más y desplazarla de lo único que le quedaba: la dignidad de morir. 

Desdémona, la desdichada, se volvió símbolo de la muerte de muchas mujeres que en nuestro país caen como fichas de dominó, y no se sabe a quiénes, ni cómo llegaron ahí. 

Fue el infortunio, fueron los celos, fue la desconfianza. 

Fue un error. 

Piensa ella mientras observa por la ventana la fuerte lluvia que cae, que premoniza la caída de un hombre que se abisma en su culpa, en su sufrimiento y en el horror del acto. 

¿Por qué destruir lo que amas? 

Era tanta la imaginación de él que debí darme cuenta que todo lo engrandecía. Todo. La realidad que él veía me enamoró y también me destruyó. La fantasía de su ser era tan grande, tan inmensa, que yo ocupé un lugar ahí, en medio de ese laberinto en el que él se perdió y descubrió al ser más vergonzoso que no pudo domar. Su propia bestia que no supo enamorar… 

Otelo, si me hubiera amado más a mí que a ti, aún podría decir quién fui. Pero por ahora, sólo me llamo Desdémona.

Arquitectura del cadaver • Guía de plataformas • Hubs

CONÉCTATE A LAS

Plataformas del proyecto

Arquitectura del cadáver

Arquitectura del cadaver • Guía de plataformas • Twitch

CONÉCTATE A LAS

Plataformas del proyecto

Arquitectura del cadáver

Arquitectura del cadaver • Guía de plataformas

CONÉCTATE A LAS

Plataformas del proyecto

Arquitectura del cadáver

Hiperconectividad: capacidad de interacción de una persona a otra a través de uno o múltiples dispositivos conectados a la internet

Sigue nuestras transmisiones en

Guía para conectarte a

Los limites laborales

En el escritorio, casi siempre en el escritorio

Los limites laborales

Estoy frita, tengo mucho sueño. Las dos últimas semanas han sido hardcore. No he podido dedicarle tiempo a mi cuerpo, que es algo sagrado para mí. Le he dedicado hasta 12 horas al día a este proyecto, sin días de descanso, en su mayoría haciendo cosas que no estaban contempladas desde un inicio que son de tareas de diseño gráfico y producción audiovisual. Tenía la ilusión de estar en un proyecto en donde el equipo de difusión y el de creación escénica estuvieran retroalimentados unos a otros. Era un terreno laboral que desconocía y estaba emocionada, pensaba que había mucho por aprender y aprendí pero de una manera muy agria.

Siempre he pensado que una pieza escénica debe tener un público definido,

porque pasa que a veces solo va al teatro la familia, los amigos y los colegas. El arte no mueve masas, pero debería. ¿Por qué es que no sucede? 

Evidentemente no puedo asegurar si lo que propongo es una respuesta, pero hay que intentarlo. Estudiar el concepto de la pieza a fondo y crear campañas estratégicas que le lleguen al público deseado. Porque el arte se expresa pero el diseño y la publicidad comunica. ¿Hacemos escena para sensibilizar, para conmover, para imaginar, para cuestionarse? Cada vez me surgen más preguntas en esta residencia expuesta.

Me hubiera gustado que la experiencia de equipo mixto hubiera sido más rica pero sobre todo con compromiso y vocación. Entonces me pongo a pensar porqué hacemos las cosas, porqué hacemos lo que hacemos sea lo que

sea que hagamos. 

El desarrollo de la creación escénica se ha visto perturbado por las tareas que deben hacerse para el lanzamiento de una página web, que también me hubiera gustado fuera interactiva porque era un objetivo del proyecto antes de recibir el apoyo de Teatro UNAM. Pero no me desanimo, una vez me dijo un profesor: los proyectos son para hacerse. Y seguro que así será, viene la calma en mí.

No queda más que confiar. 

Todavía falta desarrollar la pieza, veremos qué pasa.